No es una exposición temporal ni un simple espacio expositivo, sino una estructura permanente que transforma un lugar urbano en un entorno visual continuo y programable. Integrada en GO!2025, Capital Europea de la Cultura junto con Nova Gorica, une patrimonio histórico y tecnología avanzada. El túnel se convierte así en un lugar de experiencia, proponiendo un modelo europeo estable de media-architecture orientado al futuro.
foto cortesía de Videomobile srl
El corazón del proyecto es un espacio digital permanente: un túnel de aproximadamente 100 metros totalmente revestido con pantallas LED de alta definición. Las superficies luminosas, que suman casi 1.000 metros cuadrados en total, cubren paredes y estructura creando un entorno visual inmersivo que envuelve completamente al público. La innovación no reside solo en las dimensiones, sino en la idea: la infraestructura es una plataforma reconfigurable. El hardware permanece fijo y estable, mientras que los contenidos pueden cambiar con el tiempo, adaptándose a diferentes artistas, lenguajes y narrativas. De este modo, la DAG puede albergar obras inmersivas e instalaciones generativas sin modificaciones físicas, garantizando una programación plurianual y multiartista.
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El encargado de inaugurar el espacio fue Refik Anadol, artista y diseñador de medios turco-estadounidense reconocido a nivel internacional por el uso de inteligencia artificial y aprendizaje automático (machine learning) en el arte. Su investigación explora la relación entre memoria, datos y arquitectura, transformando grandes archivos de información en paisajes visuales inmersivos. Para la DAG presentó Data Tunnel, una obra basada en el Large Nature Model (LNM), desarrollado por su estudio y entrenado con imágenes, sonidos y datos ambientales. No son simples animaciones, sino simulaciones que reelaboran datos en formas dinámicas, generando en el túnel flujos visuales inspirados en la naturaleza y demostrando las potencialidades de la plataforma.
El proyecto contempla la completa remodelación de la galería, transformándola de un simple paso peatonal en una experiencia inmersiva y multisensorial de arte digital, denominada DAG, única en el mundo. La realización del LEDwall, de 100 metros de largo y 9,25 metros de ancho, para una superficie total de 925 metros cuadrados, representa un logro técnico y artesanal de altísimo nivel. Con un pixel pitch de 2,5 milímetros (distancia entre los píxeles LED individuales) y una resolución de 40.000 x 3.700 píxeles, la instalación ofrecerá imágenes de altísima definición, envolviendo completamente a los visitantes en un entorno digital de gran impacto visual y emocional.
foto cortesía de Videomobile srl
La complejidad del proyecto requirió una integración industrial avanzada. La instalación fue realizada por Electron Italia, que se ocupó de la parte de instalaciones eléctricas y videovigilancia, en asociación con Videomobile, empresa de Fontanafredda (PN) y división LED del Grupo multinacional M-Cube, firma nacida y aún presente en Trieste, que se encargó del diseño y construcción de la estructura LED de alto impacto escenográfico. La complejidad de la estructura curva adherente a la bóveda durante más de 100 metros requirió la perfecta integración entre competencia tecnológica y artesanía italiana, lo que permitió resolver los delicados aspectos de adaptación arquitectónica e instalación.
La infraestructura completa consta de 37.000 kg de estructuras autoportantes, independientes de la galería, fijadas con 6.000 tornillos estructurales y 44.400 tornillos de conexión entre cabinets y estructura. El sistema incluye además 3.700 cabinets LED, 14.800 tarjetas con tratamiento nano coating y GOB (Glue on Board), 34 convertidores de fibra, 267 cables CAT6 de señal, 11.000 metros de red CAT6, 6.000 metros de fibra óptica, 2.000 metros de cables de alimentación desde los subcuadros a los cabinets, 300 metros de canalización eléctrica y 300 metros de canalización de ventilación.
foto cortesía de Videomobile srl
Uno de los principales puntos críticos técnicos fue garantizar la continuidad visual sobre una superficie curva y muy extensa. La solución se logró mediante un mapeo digital preciso del lienzo, la segmentación en módulos sincronizados y el uso de procesadores capaces de distribuir la imagen en múltiples flujos 4K coordinados. La gestión se basa en estaciones de trabajo dedicadas que procesan simultáneamente veinte señales de vídeo de alta resolución, recompuestas en una única imagen coherente a lo largo de todo el desarrollo del túnel.
Otro desafío fue la estabilidad y durabilidad de la instalación en un entorno público de tránsito. Los cabinets LED fueron equipados con protección GOB (Glue-on-Board) y tratamientos específicos para aumentar la resistencia a golpes, polvo y humedad. La distribución de la señal fue confiada a una red troncal de fibra óptica, respaldada por una red estructurada y sistemas de ventilación integrados para la gestión térmica.
El resultado es una infraestructura sólida, escalable y programable: un entorno en el que la ingeniería no es invisible, sino fundamental. La DAG demuestra cómo una arquitectura multimedia permanente puede nacer del encuentro entre competencias artísticas e integración tecnológica avanzada, ofreciendo a Gorizia un papel protagonista en el panorama europeo del arte digital inmersivo.